Con esa frase
de una niña de primaria, trece alumnos nuevos arribaron el pasado martes 21 de
octubre a la Escuela Experimental de Malvín. Su llegada fue emocionante, tan así
que las lágrimas no tardaron en aparecer en algunos niños que esperaban a los
nuevos integrantes y en adultos que especialmente se acercaron a Decroly y
Michigan para observar el destacado suceso.